Mostrando entradas con la etiqueta Un cuarto propio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Un cuarto propio. Mostrar todas las entradas

11 de abril de 2011

“Por eso querría pediros que escribierais todo tipo de libros, que no os asustara ningún tema, trivial, o de importancia. Por una cosa o por otra tengo la esperanza de que conseguiréis algo de dinero, no demasiado pero suficiente, para viajar y no hacer nada, para meditar sobre el pasado o el futuro del mundo, para soñar con libros y pasar el rato apoyadas en las esquinas y dejar que el hilo de la caña se hunda en el río. De ningún modo pretendo limitaros a la novela. Si quisierais complacerme, y como yo hay miles, escribiríais libros de investigación, de historia y biografía, de crítica, de filosofía y de ciencia. De todo esto, la novela obtendría un gran beneficio. Es bien sabido que los libros se influyen unos a otros. A la novela le iría muy bien pasear al lado de la poesía y de la filosofía. Además, si reflexionáis sobre cualquier personaje del pasado, sobre Safo o Lady Murasaki, o sobre Emile Brontë, descubriréis que son herederas y pioneras a la vez, y que han existido gracias al hecho de que las mujeres se habían acostumbrado a escribir de forma natural; de modo que, aunque sólo fuera como preludio de la poesía, hacerlo sería un servicio incalculable por vuestra parte.”

Virginia Woolf: A room of one's own


My heart is like a singing bird
Whose nest is in a water’d shoot;
My heart is like an apple tree
Whose. houghs are bent with thick-set fruit,
My heart is like a rainbow shell
That paddles in a halcyon sea;
My heart is gladder than all these
Because my love is come to me.

gOOD mONDAY fROM tHE cLOUDS