18 de junio de 2009

Santander: de como las actuaciones puntuales sirven de poco

Cuando vives en Santander te fijas en cosas que en otras ciudades no verías. Es muy interesante (y aconsejable) ir a dar paseos, por ejemplo, al Barrio Pesquero, a la zona de San Martín... Lugares con posiciones privilegiadas, y como ocurre tan a menudo en Santander, absolutamente dejados y olvidados por la propia ciudad.
Esta vez me centro en el Barrio Pesquero, pues de vez en cuando, me paso por allí a pensar sobre cómo serían las cosas si esta misma zona estuviera, por ejemplo en Holanda o Dinamarca. Es un lugar digamos “aislado” del resto, pues su límite con la ciudad (o el urbanismo abrasivo del eje Castilla-Hermida) es bastante cortante. Por el lado contrario se sitúa la bahía, pero queda separada drásticamente por una serie de industrias del Puerto de Santander.


El interior se compone de dos zonas diferenciadas en el uso: residencial e industrial.


USO INDUSTRIAL. Las naves industriales forman varias manzanas alargadas y se disponen como “naves nido”. En su mayor parte están abandonadas. ¿Y si hiciéramos allí salas de conciertos, salas de cine, teatros, centros culturales? Pero no para uso exclusivo de la “barriada”, sino para uso y disfrute de TODA ciudad. Se trata de poner en valor una zona con historia, con identidad y darla a conocer. La estructura está, habría que REHABILITAR. De paso se mejora la calidad de vida de los vecinos.


USO RESIDENCIAL. La tipología de viviendas es colectiva en tres plantas (B+2) dispuestas de forma que se deja espacio libre entre varios bloques que forman una manzana. Son viviendas construidas en los años 40 para los pescadores. A pesar de la humildad de materiales, se nota cierta sensibilidad en su diseño, pues tanto la altura como la relación entre espacios vacios y ocupados están pensados para no crear la invasión del edificio en el espacio público. Su estado es lamentable; están llenas de humedades, los habitantes tienden la ropa en la calle y no parece que el interior esté muy salubre.
El mayor problema urbanístico y de imagen que tiene Santander es que la política del Ayuntamiento se basa, en la mayor parte de las ocasiones, en actuaciones puntuales. Y por lo poco que he visto del Plan General que entrará en vigor en breve, siguen igual. ACTUACIÓN INTEGRAL.



Se necesita un pensamiento GLOBAL.